Esta provincia ofrece una gran oportunidad para conocer a las culturas prehispánicas a través de ruinas arquelógicas como las de Santa Rosa de Tastil, uno de los principales centros urbanos prehispánicos de América del Sur, ubicado a 1 km de la ciudad capital. Otra posibilidad es recorrer las montañas cubiertas de selva a lo largo de rutas 9 y 34 hacia el Norte donde habitan comunidades aborígenes que realizan artesanías en tejidos, alfarería, hierro forjado, talabartería y fabricación instrumentos musicales. También puede probar sus sabrosas comidas típicas como el locro los tamales, quesillos, pollo al barro y mazamorra.
Si dispone de unas 15 horas deje de visitar el Tren a las Nubes que asciende a 4000 km. sobre nivel de¡ mar entre montañas de variados colores, túneles, puentes, cobertizos y viaductos.
Alojarse en una habitación doble con desayuno puede costar de 40 a 205 dólares por noche. Si se trata de un hospedaje residencial, los precios van de 18 dólares por habitación doble por un departamento para 5 personas.
Para más información llame a la Secretaría de Turismo al 0387-4310950/640.
EL SEÑOR Y LA VIRGEN DEL MILAGRO
El origen de las imagenes se remonta al año 1592, época en que el Obispo de Tucumán fray Francisco de Victoria concretara la donación al pueblo de Salta de la imagen de Cristo crucificado, cuyo destino sería la Iglesia Matriz de la ciudad. La llegada a tierras americanas de la imagen fue según los relatos auténticamente milagrosa. En junio de 1592 la imagen llegó flotando en un cajón al puerto de El Callao, Perú, junto a otro que contenía una imagen de la virgen del Rosario destinada al convento de Sto. Domingo, en Córdoba. Jamás se supo qué embarcación las trajo desde España.Desde Lima emprendieron viaje a su destino a lomo de mula y una vez en Salta, la imagen del Cristo fue depositada en la sacristía de la iglesia matriz y no fue objeto de veneración por espacio de cien años.En el año 1692 la imagen de Inmaculada Concepción de María, que luego se llamaría Virgen del Milagro, se encontraba a tres metros de altura en un nicho del retablo del Altar Mayor. Cuenta la historia que aquel 13 de septiembre, después de los fuertes y reiterados temblores que destruyeron la ciudad de Esteco y fueron percibidos con singular intensidad en la ciudad de Salta,, se encontró la imagen de la Inmaculada en el suelo sin que sufrieran daño su rostro y manos y según la tradición perdió los colores del rostro que quedó pardo y macilento. La imagen fue llevada a la casa del alcalde Bernardo Diez Zambrano donde se oró toda la noche. Al día siguiente, 14 de septiembre, se colocó la imagen, que todos querían venerar, en el exterior de la Iglesia Matriz donde continuaron los cambios de colores del rostro y fue entonces cuando muchos fieles comenzaron a llamarla “del Milagro”. Una nueva historia empezaba para esta sencilla imagen y para los salteños., que jamás abandonarían su culto y su devoción Según la tradición oral y el exhorto de Chávez y Abreu, el padre jesuita José Carrión recibe la revelación de que el Santo Cristo Crucificado de la Iglesia Matriz, que tenían sin devoción y sin sacarlo en procesión, habría perdonado a Salta a pedido y súplica de la Madre de Dios del Milagro. Los padres jesuitas recordaron al Santo Cristo y lo liberaron de su encierro; lo colocaron frente a la iglesia que la Compañía de Jesús tenía en el centro de la ciudad. La imagen fue sacada en procesión por los fieles salteños con el ruego de que cesaran los temblores, lo que finalmente ocurrió.
Etiquetas: actualidad, argentina, salta, Semana Santa, turismo
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