
El desarrollo del carnaval presenta características distintivas según la localidad que se considere. Aun en los pueblos de la Puna o la Quebrada, los festejos difieren bastante entre uno y otro sitio. Esta tradición festiva se encuentra también en otras regiones de América y muy probablemente sea Europa cuna de la misma. En cada lugar adopta una modalidad particular. En la Quebrada la fiesta fue introducida por los españoles y rápidamente adoptada por los indígenas. En la antigüedad era "el día de la plebe", es decir el único momento en que las diferencias de clases desaparecían ya que los señores aprovechaban esta circunstancia para comportarse como los plebeyos. En esta celebración se produce la liberación casi desenfrenada del hombre para manifestar así su rebelión frente a los esquemas sociales establecidos, a los privilegios, a las normas morales y a la sumisión ante el poderoso. La figura que representa al carnaval es el diablo, pues él permite desprenderse de los aspectos negativos que estuvieron reprimidos durante todo el año. Los festejos en sí comprenden bailes, cantos, comidas y bebida en abundancia. Además incluyen algunas ceremonias que se repiten año tras año como el desentierro y entierro del carnaval. Este último simbolizaría el arrepentimiento y el fin del frenesí. En todo caso, en la tradición jujeña, se produce una libre asociación entre los valores de la religión cristiana y los rituales paganos. Sin duda alguna, el carnaval en Jujuy constituye un elemento fundamental para la atracción del turista. El Carnaval de Humahuaca es único en la Argentina. Su importancia se puede apreciar en la copiosa documentación: musical, en forma fonográfica y magnetofónica; escrita, en libros, revistas, periódicos y diarios; así como visual por medio de fotografías o documentales cinematográficos "Pueblos dormidos". Es que varios factores han contribuido a darle renombre; aquí se han preservado más puras y pintorescas las costumbres carnavalescas propias de la zona, con reminiscencias indígenas y españolas. Esto ha impreso a su folklore un sello característico, diferente y misterioso, que habla de diablos, vicuñas y cacharpayas. En Humahuaca, el carnaval no ha languidecido como en otras regiones; al contrario se ha enriquecido con nuevas formas y cada año la mayor afluencia de personas presta brillo renovado a sus ocho días y nueve noches de alegría y pintoresquismo. Tal vez el visitante no pueda apreciar en toda su amplitud el significado de esta fiesta; el quebradeño es el que la siente con más intensidad, ya que sus días dejan de ser simples salidas y puestas de sol, para adquirir una nueva dimensión, fugaz pero que compensa las fatigas del año entero. Llega el tiempo del carnaval. Toda la región vibra en preparativos para su fiesta máxima. Hay un clima general de regocijo; guitarreadas y bailes se suceden bajo los frescos sauzales de la banda mientras las casas veraniegas se abren para recibir a sus ocupantes.
El carnaval se ha venido
bajando por la Quebrada
con diez costales de chicha
y diez de aloja colada
lee más sobre este tema en:
www.oni.escuelas.edu.ar/olimpi99/carnaval/principal.htm




0 comentarios:
Publicar un comentario